Rodaje del videoclip No lo siento de Yaneira en la Casona AzRodaje del videoclip No lo siento de Yaneira en la Casona Azul de Carrizal de León Cortés

locación para videoclip

Locación para videoclip: cuando el escenario cuenta la historia

En una producción audiovisual, elegir una locación no consiste simplemente en encontrar un lugar bonito donde colocar una cámara.

La locación puede convertirse en parte de la narrativa.

Su arquitectura, sus colores, sus texturas, la forma en que recibe la luz e incluso las historias que guarda pueden aportar elementos que difícilmente podrían construirse artificialmente dentro de un estudio.

Eso fue precisamente lo que ocurrió durante la producción del videoclip “No lo siento”, de la cantante puertorriqueña Yaneira, cuya propuesta artística se desarrolla principalmente dentro del pop urbano.

Para este proyecto buscamos una estética capaz de conectar una propuesta musical contemporánea con una historia marcada por el pasado, el desamor, la espera y esos sentimientos que permanecen cuando una respuesta nunca llega.

Y la respuesta apareció en un lugar con mucha historia.


Una casa con más de un siglo de historias

Para encontrar la locación adecuada se analizaron diferentes espacios y construcciones antiguas de la zona a nivel nacional y con relativa cercanía o dentro de la zona de Los Santos.

Finalmente, encontramos una propiedad ubicada en Carrizal de León Cortés, en la Zona de Los Santos, conocida por muchos como la Casa Azul o Casona Azul.

De acuerdo con el material periodístico y el relato de la familia propietaria, la casa tiene aproximadamente 130 años de historia.

Su historia es particularmente interesante. La vivienda fue construida originalmente en Desamparados y posteriormente trasladada hasta llegar a la propiedad donde se encuentra actualmente, en Carrizal.

A través de las generaciones, la casa ha permanecido vinculada a la familia Gamboa y conserva buena parte de los elementos que le dan su carácter particular.

Madera, puertas, ventanas, pisos, corredores, cielos, estructura y techo forman parte de una arquitectura que todavía permite percibir el paso del tiempo.

También conserva objetos y elementos familiares de otras épocas, incluyendo mobiliario, fotografías y piezas que forman parte de la memoria de quienes han vivido allí.

No es una locación construida para parecer antigua. Es una casa que realmente ha vivido su propia historia, donde han vivido varias generaciones.

Y eso, desde el punto de vista audiovisual, tiene un valor enorme.


Cuando los colores empiezan a contar la historia

Una de las razones por las que la locación funcionó tan bien para el videoclip fue su lenguaje cromático.

El azul intenso de las paredes de madera y los elementos amarillos de la fachada crean un contraste visual muy marcado.

En el rodaje de “No lo siento”, Yaneira utilizó, entre otros cambios de vestuario, un vestido azul con blanco y posteriormente una blusa amarilla con pantalón blanco.

Esto generó una relación visual muy interesante entre artista, vestuario y arquitectura.

En la fotografía del detrás de cámaras se puede apreciar claramente esa conexión: Yaneira aparece frente a la fachada azul, mientras los detalles amarillos de la puerta y el corredor generan puntos de contraste alrededor de la composición.

No fue necesario llenar el espacio con elementos artificiales.

La propia locación ya tenía una identidad visual.

Rodaje del videoclip No lo siento de Yaneira en la Casona AzRodaje del videoclip No lo siento de Yaneira en la Casona Azul de Carrizal de León Cortés

Durante el rodaje de “No lo siento”, la arquitectura, los colores y la vegetación de la Casona Azul de Carrizal de León Cortés se convirtieron en parte de la propuesta visual del videoclip.


Del pasado al pop urbano

Aquí apareció uno de los retos creativos más interesantes del proyecto.

La canción pertenece a una propuesta contemporánea de pop urbano, mientras que la arquitectura de la casa remite a otra época.

En lugar de considerar esto como una contradicción, decidimos utilizarlo como parte del lenguaje visual.

La intención era construir una atmósfera vintage y nostálgica, pero sin alejarnos completamente de la identidad urbana y contemporánea de la artista.

El resultado buscaba precisamente ese punto de encuentro:

una historia emocional relacionada con el pasado, contada desde una propuesta musical actual.

La dirección de fotografía, la selección de encuadres y posteriormente la colorización ayudaron a reforzar esa combinación.


Una sola propiedad, diferentes escenarios

Otra ventaja de la locación fue su variedad.

Aunque el rodaje se realizó en una misma propiedad, encontramos diferentes espacios que podían utilizarse para construir situaciones visualmente distintas:

  • El amplio corredor.
  • Las puertas y ventanas de madera.
  • El patio.
  • Las gradas.
  • Diferentes puntos de la fachada.
  • Un pequeño espacio construido en madera utilizado como encierro o bodega.
  • Un sendero cercano a la propiedad.

Esto demuestra otro principio importante de la producción audiovisual:

Una buena locación no necesariamente es la que tiene más espacios, sino la que ofrece más posibilidades narrativas.

Un mismo lugar puede convertirse en varios escenarios dependiendo del encuadre, la óptica, la iluminación, la posición del talento y la intención de cada toma.


La luz también forma parte de la locación

Durante el rodaje se aprovechó principalmente la luz natural, complementándola con iluminación artificial en determinadas tomas.

Esto permitió conservar parte de la atmósfera propia del lugar.

La luz natural interactuaba con la madera, la vegetación y los colores de la casa, mientras que el apoyo artificial permitió controlar determinadas escenas y mantener coherencia visual.

Posteriormente, la colorización ayudó a reforzar los contrastes y a encontrar ese equilibrio entre lo nostálgico, lo vintage y lo urbano latino que buscábamos para el videoclip.


Tres horas para convertir una casa histórica en parte de un videoclip

El rodaje de “No lo siento” se realizó el sábado 29 de agosto de 2026 y tuvo una duración aproximada de tres horas.

Puede parecer poco tiempo para una producción audiovisual, pero precisamente por eso la preproducción adquiere tanta importancia.

Antes de encender una cámara es necesario saber:

qué queremos contar, dónde queremos contarlo, cómo queremos iluminarlo y qué elementos de la locación pueden ayudarnos a conseguirlo.

En este caso, la selección previa de los espacios permitió aprovechar diferentes sectores de la propiedad sin convertir el rodaje en una producción innecesariamente extensa.

Además, contar con el permiso del propietario fue fundamental. Durante la jornada también tuvimos la oportunidad de conocer parte de la historia de la casa directamente a través de quienes la han conservado y eso nos permite una manera de mirar la locación más histórica, más genuina.


Una locación no es un fondo: es parte de la producción

La experiencia con “No lo siento” vuelve a poner sobre la mesa algo que muchas veces pasa desapercibido:

la elección de una locación puede definir buena parte de la estética de un proyecto audiovisual.

Una producción puede tener una excelente cámara, iluminación y equipo técnico; pero si el espacio no se enlaza con la historia que queremos contar, será mucho más difícil conseguir una imagen coherente.

Por el contrario, cuando la locación tiene personalidad, cuando sus colores funcionan con el vestuario, cuando su arquitectura aporta textura y cuando su historia coincide con el concepto de la obra, el trabajo de producción adquiere otra dimensión.

Y quizá esa sea la mejor manera de resumirlo: No siempre necesitamos construir el escenario perfecto. A veces solo necesitamos encontrarlo.


La producción comienza antes de grabar

En InspirArte entendemos la producción audiovisual como un proceso que comienza mucho antes de colocar una cámara frente al talento.

La conceptualización, la búsqueda de locaciones, la dirección visual, el vestuario, la iluminación, la composición, la producción y la postproducción deben trabajar en una misma dirección. Y como en este caso, no era solo grabar sino conseguir una experiencia visual para la canción.

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En InspirArte desarrollamos proyectos de producción audiovisual, videoclips, contenido comercial y comunicación visual en Costa Rica, desde la conceptualización y preproducción hasta el rodaje y la postproducción.

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